jueves, 19 de junio de 2008

1, 2, 3 y...

Él le besa la mano. Él también.
Y, en esa intimidad, visten de sombra las miradas de todo el bar.
Los griegos andaban a los besitos mucho antes del supuesto nacimiento de Cristo –ser ateo me hace adjetivar aunque no me impide de venderme al Diablo–. Pero, así y todo, tanto tiempo después, que dos tipos anden a los besitos causa escozor.
Dos mujeres no. Porque está más aceptado. Años de pornografía concebida por hombres y su sutil –a veces no tanto– traslado a la publicidad han hecho que sea socialmente más aceptada la homosexualidad en la mujer. Al punto que la mujer no es homosexual. La palabra homosexual está asociada con los hombres. Las mujeres son lesbianas. Una palabra extra. Ajena. Desligada, etimológicamente, con lo sexual. El homosexual es un hombre con su mismo sexo. La lesbiana, una mujer que juega con otra.
2500 años y sigue causando escozor.
Es ridículo.
Como es ridículo su opuesto, esa higiénica aceptación que nos vende la televisión. Series donde un homosexual confiesa su condición de tal ante su familia y estos lo abrazan, diciéndole que están orgullosos. ¿Los heterosexuales tenemos que hacer eso también?
–Papá, me gustan las mujeres.- largaría, con un nudo en la garganta.
Él me abrazaría. –Está bien, hijo, está bien... Te acompañaremos en esto.- diría, casi en un susurro.
¿Es aceptación o es lástima?
En el caso optimista que se trate de aceptación… ¿por qué? ¿Qué asunto tienen los padres en la sexualidad de sus hijos?
–Ahora, todo bien, ¿no? ¿Pero no pueden guardar los besitos para el telo?
De repente, mis preguntas son sucedidas por el interrogante de un brillante cliente. La tolerancia existe hasta el instante en el cual uno se empapa con aquello que tolera. Es inconcebible lo contrario ya que la tolerancia es insostenible. Implica una represión de la agresión, de la discriminación, que aguardan el momento políticamente correcto para salir –series como Will & Grace, chistes en stands up, conversacíones al lado del dispenser del agua–. O salen, hartas de esperar, explotan en el momento más inesperado.
–¡Hip! ¿Qué sucede o-- ¡hip!--- oficial?
–Señor Mel Gibson, no sé si lo notó, pero pasó un semáforo en rojo.
–La culpa la tienen los malditos judíos.
Ese contexto tan absurdo como real se debió porque la tolerancia no pudo soportar más y el cuerpo la vomitó. Porque la diferencia con los judíos –en este caso– no fue aceptada. Fue tolerada. Y, como cualquier resistencia –sea espiritual o la de una máquina de café– que se mantenga funcionando, eventualmente termina por fundirse.
Los dos homosexuales se levantan y, agarrados de la mano, salen del bar. Me pregunto cuánto pasará hasta que la resistencia colapse. 1, 2, 3 y...

20 comentarios:

Ayoween dijo...

Donato, me encanta como escribís, me encanta como pensás.
Un abrazo.

Meche dijo...

Me has sorprendido. O no, me has desencasillado. O te has. No se bien todavía.

Donato dijo...

Curioso: comentó apenas el 1% de los lectores del post.

♪ La bloguera antes conocida como Almendra dijo...

Buen post, buen blog.

Benjuí dijo...

Aunque en España ya son legales los matrimonios entre dos personas del mismo sexo, aún se cotillea si Fulano o Mengana es gay o lesbi.
Salvo que me enamore de él (o ella), a mí que me importa la opción sexual de cada persona con la que me relaciono.
Me interesa mucho más su opción política, por cierto.

Brida dijo...

¿Asi que ahora actualizas los jueves?

El nivel de este escrito no me gusto...no se si xq me parecio demasiado intelectual en algunos puntos, xq estoy cansada y no entendi demasiado, o xq fui superficial y entendi cierta discriminación.

Bla.



p.d: Y si escribio el 1% de tus lectores, es x posteaste un día en q no posteabas antes, posiblemente sea eso, o no!

Benjuí dijo...

Pues, es cierto: a tus lectores habituales no les debe gustar demasiado que te internes en según qué vericuetos.
A mí esta entrada me pareció jodidamente fantástica.

Post Modern Girl dijo...

y que paso!

Borja Echeverría Echeverría dijo...

Interesante forma de ver las cosas, lo del heterosexual confesando sus tendencias es muy original. Antes respetaba a Mel Gibson, ahora...

Buena entrada.

Anónimo dijo...

brida, si no sabes que escribir no escribas... comenta cuando no estes cansada

Leslie dijo...

siempre me encantan tus escritos...

Flan dijo...

gracias porque hoy me reflejaste en algún punto!(o algunos..) sobretodo en mi "mirada vestida de sombra"
ésto me hizo acordar un poco a una frase de Silvio Rodríguez que dice "si alguien roba comida y después da la vida, ¿qué hacer?¿hasta dónde debemos practicar las verdades?...

Anónimo dijo...

no suelo firmar.. pero hace un tiempo que vengo leyendo el blog..me encanta como escribis.
me encanto el planteo que haces sobre la diferencia que existe entre afceptar y tolerar me hace acoradr a infinitos momentos reales con multiples aspectos diferentes que aceptar o en su defecto..tolerar.
gracias por las cosasque escribis, me hacen ver de otro modo ciertas cosas..
•○•MaLe•○•

La Maga dijo...

donato,me parece muy honesto y desprejuiciado tu post.
es cierto...cuanto tiempo nos llevara desterrar completamente los prejuicios,que ni siquiera exista la necesidad de un post asi,que sea algo tan comun como una pareja heterosexual?? cuanto?? otros 2500 años mas?
tal vez...espero que no.

saludos!!

Berenizz dijo...

La verdad que era momento, no? habiendo hablado ya de tantas parejas, faltaba una pareja gay.

A mi no me gustan las parejas dandose chuponazos desvergonzados en todas partes, no importa si son homo o hetero, me siento íncomoda. Si, quizás soy un poco intolerante, igual nunca digo nada... tampoco me gusta la gente metida, así que nunca me meto.

Hermoso post.

Besos!

Lily dijo...

Interesante forma de relatar realidades.

Muy buen blog.

la tia dijo...

DONATOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!
espero leerte pronto...nunca comento...pero se te extraña!! ojala estes escribiendo para nosotros!

Agatha dijo...

Renovando Donato...

Yle dijo...

habemos quienes aun pasamos, aun esperamos historias, aun nos intriga tu relacion con el diablo.

Ro dijo...

¡Hola, Donato! Yo siempre te estoy leyendo. Pero no comento siempre. Estás escribiendo de un modo diferente. Quizás hay menos narración dinámica y más reflexiones autoriales. Siempre me gustaron esas frases que eran como "célebres" entre tus fans, en las que caracterizabas algo de un modo magistral. Claro que si son muchas enlentecen el ritmo narrativo.
"Y, como cualquier resistencia –sea espiritual o la de una máquina de café– que se mantenga funcionando, eventualmente termina por fundirse."
Me pareció muy buena.
Creo que estás haciendo una reflexión a partir de lo que realmente sucede en la sociedad. No es que estés proponiendo una conducta discriminadora.

Saludos